Pillsbury Latin America | Pagos a Informantes Extranjeros: Lecciones para Programas Anticorrupción
Perspectivas Juridicas
This links to the home page
Blog
Filtros
  • Pagos a Informantes Extranjeros: Lecciones para Programas Anticorrupción
    01/22/2018

    Por Jorge Vera

    El 5 de diciembre del 2017, la Comisión de Bolsas y Valores [Securities and Exchange Commission] (“SEC” por sus siglas en Ingles) otorgó más de $4.1 millones a un informante por alertarla sobre un fraude de valores en el cual su empleador estuvo involucrado por varios años. Este pago es significativo dado que el receptor es extranjero y trabaja fuera de los Estados Unidos.

    Esta no es la primera vez que la SEC entrega una suma alta a un informante extranjero. El pago más alto fue de $30 millones, otorgado en el 2014 a un informante del exterior. En ese caso, el informante proporcionó a la SEC información sobre un fraude en curso que la SEC consideró era de difícil detección.

    Esta tendencia de pagar a informantes es digna de atención, y subraya otra forma de sacar a la luz prácticas corruptas y de enjuiciar por incumplimiento legal a compañías estadounidenses y extranjeras expuestas a la jurisdicción de los Estados Unidos. Entre 2011 y 2017, la SEC recibió informes de individuos localizados en 114 países – 72 países diferentes a noviembre de 2017.

    Desde que la SEC inició el programa de informantes, los cinco principales países de los cuales ha recibido información son el Reino Unido (438), Canadá (357), China (238), Australia (198), e India (187).

    El reporte anual de la Comisión indica que en el 2017 recibieron 65 informes provenientes de Latino América. Entre estos, 5 informes fueron de Argentina, 6 de Brasil, 21 de Chile, 3 de Colombia, 1 de Costa Rica, 1 de Guatemala, 26 de México, 1 de Panamá, y 1 de Venezuela.

    De por sí solo, estos números debieran servir como incentivo para que compañías desarrollen buenas prácticas de conformidad interna, reaccionen seriamente a reportes de faltas, y cuando sea necesario, entreguen divulgaciones voluntarias a oficiales pertinentes.

    Sin embargo, el clima anticorrupción que se vive actualmente en Latino América también sirve como estímulo para la creación de mejores programas internos. En los últimos años casos de corrupción como el famoso Mensalao y más recientemente el caso multinacional de la compañía Odebrecht han creado un ímpetu en Latino América para combatir la corrupción. Muchos países están implementando y aplicando leyes anticorrupción con más frecuencia y la lucha contra estos crímenes va incrementando.

    Dado esto, compañías se encuentran en un momento oportuno para llevar a cabo cambios fundamentales y adoptar normas que les permita gestionar negociones de manera correcta.

    De un total de 4,484 informes recibidos en el 2017, casi un 5 por ciento fueron relacionados a violaciones de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero [Foreign Corrupt Practices Act] (“FCPA” por sus siglas en Ingles).

    Los detalles sobre pagos, incentivos, y protección a los informantes se encuentran en la Ley de Intercambio de Valores [Securities Exchange Act] de 1934 y las Reglas de Informantes [Whistleblower Rules]. La Ley de Intercambios premia a informantes que proporcionen información original de alta calidad con respecto a actuaciones que conlleven sanciones de más de un millón de dólares.

    Los pagos otorgados varían entre el 10 y 30 por ciento de lo que recaude la SEC mediante las sanciones monetarias impuestas a las compañías o individuos penalizados. Las Reglas de Informantes prohíben cualquier tipo de represalia de empleadores contra sus empleados que reporten posibles incumplimientos en la empresa si dichos reportes se basan en la estimación razonable del informante de que se ha producido una infracción de la Ley de Intercambio de Valores o está a punto de ocurrir. La cantidad a ser otorgada depende de varios factores: la importancia de la información entregada, el nivel de ayuda que presta a la SEC durante el proceso de investigación y demanda, el interés que tenga la SEC en el caso, y si el informante reportó la infracción por medio de los canales o mecanismos de reportaje internos de la compañía, entre otros.

    La SEC urge a los informantes a que reporten las violaciones en primer lugar internamente, dado que se estima que las estructuras de cumplimiento interno son mecanismos efectivos para enfrentar posibles infracciones o delitos.

    Antes de reportar dichas infracciones a la SEC, casi el 83 por ciento de informantes recompensados comunicaron su preocupación a sus supervisores, personal de cumplimiento interno, o utilizaron otros mecanismos de reportaje internos, o sabían que sus supervisores u otro personal de cumplimiento interno ya tenían conocimiento sobre las violaciones.

    La aplicación de la ley por parte de la SEC, basada en información de personas extranjeras, debería llevar a reforzar la importancia de los programas internos anti-corrupción, en especial, para compañías multinacionales sujetas a la FCPA. Dichas compañías deben estar conscientes de que existen incentivos multimillonarios para que sus empleados compartan información sobre actividades corruptas, fraudulentas, y errores de contabilidad con agencias reguladoras de los Estados Unidos cuando los mecanismos internos no resuelven el problema con prontitud. Esta información puede llevar a una orden de ejecución por la SEC, o ser compartida con otros reguladores estadounidenses o los fiscales del Departamento de Justicia.

    La tendencia de pagar a informantes crea un incentivo para que las compañías desarrollen buenas prácticas de cumplimiento interno, reaccionen seriamente a los informes de infracciones, y cuando sea necesario, revelen voluntariamente dichas infracciones a las autoridades estadounidenses.